Nuestra alcaldesa dijo en un pleno municipal en octubre de 2002, cuando falleció José María Jimeno Jurío, que daría las “oportunas órdenes” para que se le concediera una calle al historiador de Artajona, que fue durante muchos años bibliotecario de nuestro barrio. Hace unos meses nuestra alcaldesa, ante la insistente pregunta de los vecinos de la Rotxapea, respondió que el reconocimiento ya se le había dado, que ya tenía una sala en la Biblioteca de San Pedro a su nombre.

Señora Barcina, haga el favor de ceñirse a la verdad. Esa sala ya llevaba su nombre mucho antes de que falleciera. Y son seis años los que llevamos los vecinos de la Rotxapea esperando sus “oportunas órdenes”. La iniciativa popular ya ha bautizado una de las calles con su nombre, así que háganos una visita oportuna y ordene.

Eso es, que llevamos ya seis años, seis, sin calle.

Texto: Mikel Razkin. 2008.