Cotonú, 28 de julio de 2008.
Hasta ahora hemos sido testigos de las vidas de los niños de la calle de Porto Novo. En Cotonù lo que vimos fue el gran mercado de Dantokpà, donde se mueven èstos en busca de un sustento.
Ahora toca conocer què es lo que pasa con las niñas de la calle. Las Salesianas estàn igualmente promoviendo una experiencia gemela y paralela en Cotonù. Para ellas hay disponible en la entrada del mercado un Foyer -primer espacio de acogida- al que èstas pueden ir a descansar u obtener ayuda en cualquier momento.
La Casa de la Esperanza es un centro que fue abierto hace pocos meses gracias, especialmente, a la cooperación italiana. En este centro comparten espacio dos realidades bien distintas. Por un lado sirve de cobijo a las jóvenes que sólo quieren utilizar este espacio para dormir mientras siguen trabajando en el mercado y por otro sirve de centro de formación para que 30 de ellas se puedan formar laboralmente.
Las primeras, cerca de 60, ocupan cada noche dos amplios dormitorios en el que encuentran una esterilla sobre la que descansar. Las responsables decidieron poner precio al hecho de pasar la noche para que èstas vieran que tenía un valor. Da derecho a la ducha y a un armario y cuesta 50 francos por noche (menos de 0.10 euros). Este centro està teniendo cada vez mayor acogida debido a que el "albergue" del mercado cuesta 100 francos y por no tener no sólo no tiene agua, sino que no tiene ni techo. La tercera opción es dormir directamente en la calle.
Las 30 jóvenes que han decidido empezar los cursos de formación forman parte de los talleres de aprendizaje. Se imparten cursos de pastelería, cocina y fabricación de jabones. Posteriormente se abrirà otro de panadería. Estos cursos suelen durar seis meses y posteriormente se ayuda a las jóvenes a encontrar un trabajo o establecerse por su cuenta. Igualmente se trata de contactar con sus famlias para intentar ligar estos lazos.
A todo esto hay que añadir que en el Colegio de las Salesianas de Cotonù hay tambièn un espacio dedicado a la formación y el aprendizaje. Durante el verano siguen ocupando sus habitaciones las jóvenes que o bien no tienen familia, no estàn aùn preparadas para volver con èstas o directamente no pueden hacerlo. Hay que recordar que la gran mayoría de ellas provienen de familias empobrecidas, desestructuradas, que han sido vendidas, abandonadas o han sufrido abusos físicos o sexuales.
Relatos y historias tan duras como reales hemos encontrado en cada entrevista que hemos realizado. Las circunstancias que llevaron a estas niñas a salir de sus casas son muy semejantes a las de los niños, pero con el agravante de que èstas en muchos casos han acabado embarazadas siendo muy jóvenes, otras violadas e incluso obligadas a casarse sin su consentimiento para saldar deudas familiares. En circunstancias como èstas la reinserción social se complica aùn màs si cabe por todo el dolor y el sufrimiento que se se agolpa y se suma uno tras otro.
Texto: Mikel Razkin. 2008.
Fotografías: Iñaki Vergara. 2008.

29 jul 2008 | 09:31 AM
Bea
Hola rotxapeanos:
Un saludo desde vuestra tierra. Desde la rutina laboral del día a día nos amenizais con diferentes raticos con vuestras aventuras y desventuras por el Africa negra.
Besos y nos vemos pronto.
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