Porto Novo, 22 de julio de 2008.
La tormenta ha cesado a eso de las 6 de la mañana. Pero esta tierra draga fácilmente todo lo que se le eche encima. Otra cosa es la ciudad, claro está.
Esta lluvia le ha venido bien a la huerta. En la del Magone León trabaja un amplio espacio situado tras el taller de carpintería que surte de productos al centro. Es un hombre rudo, orgulloso de su trabajo y que viste casi siempre una camiseta de Esait a favor de la oficialidad de las selecciones vascas. Bien organizado el terreno cultiva cacahuetes, tomates, maiz, guisantes y alubias, así como frutos como papayas, bananas y mangos. A lo largo del recorrido que nos hizo pudimos desgustarlos.
Lo más curioso del trayecto es que él siempre tiene que ir el primero. Dice que ya casi no hay serpientes (lagartos por doquier), que ya las ha matado todas, pero... Igualmente inquietante es que hable con total normalidad de cómo hay que matarlas con el palo vistiendo unas chancletas playeras. Nos cuenta que en una ocasión tuvieron que quemar una zona para que salieran las serpientes, pero que éstas no salieron hasta tiempo después, pues estaban escondidas bajo tierra. Otra más nos dice que cuando se construyó el centro, por ejemplo, se encontraron una cobra en el paraje.
Los Salesianos son una orden muy acogedora. Buen ejemplo de ello no sólo es que nos dejen a Iñaki y a mí dormir bajo su techo, sino que al Magone suelen llegar cooperantes de paso. Hace unos días llegó una pareja de sevillanos de Sevilla que habían pasado dos semanas en Togo y ahora cinco chicas de Barcelona, estudiantes universitarias, van a colaborar con las clases del Foyer después de haber estado casi un mes trabajando en un dispensario médico en Abomey.
Los dos mozalbetes de las fotografías son los salesianos Juanjo Gómez, que lleva casi tres años trabajando con los niños de la calle aquí en Benin, y Juan Inazio Sudupe, que, venido de Azkoitia, está compartiendo con nosotros todas estas experiencias.
Esta tarde se ha disputado, organizado por la Embajada venezolana en Benin, un torneo de fútbol en el que van a poder participar los chavales del Foyer y el Magone. En este campeonato, además de nuestros representantes, participan clubes y colegios de Porto Novo y Cotonú. Con mucha expectación y público, el trío arbitral estuvo marcando los límites del campo y colocando las redes.
Los pequeños del Foyer, que nunca habían jugado juntos, perdieron 0-2 contra un conjunto de Cotonú que les superaba en técnica y fuerza. Se vieron igualmente perjudicados por no saber qué era un fuera de juego o cómo se lanza un fuera de banda correctamente, puesto que el fútbol que ellos habían jugado hasta la fecha se había dado exclusivamente en las calles.
Los del Magone dieron más guerra. De hecho les estuvimos explicando un poco antes del partido cómo funcionaban estos temas y cómo ponerse en el campo. Su míster, el profesor Seberenne, se estuvo desgañitando desde la banda. Fue un partido duro y bronco que acabó con un 2-3 final que dejó llorando a varios de los jugadores. De hecho, con el 2-1 a favor hubo invasión de campo y piña de los espectadores con los jugadores. Merecían más que nadie una victoria, sentir que pueden salir vencedores ante las dificultades, saberse campeones en algo.
Más tarde, tras la cena, se hizo entrega de los premios a los mejores estudiantes del curso. Entre discursos, agradecimientos y obsequios a todos por igual, los aplausos se sucedieron haciendo eco del buen trabajo realizado. Que sigan así.
Texto: Mikel Razkin. 2008.
Fotografías: Iñaki Vergara. 2008.
23 jul 2008 | 10:36 PM
Ricardo
Aupa pareja!! Qué tal??
Bueno Mikel, se que prometí escribirte más, pero, uff, con esto de ser padre es un poco complicado.
Bueno, por lo que leo por el blog casi todos los días, veo que os va bien. Mike, quiero darte las gracias por el esfuerzo de contarnos aquí vuestras experiencias, en serio, me parecen muy interesantes y enriquecedoras.
No te flipes con lo del fútbol, como he leido por aquí... ellos jugaban descalzos!! A tu vuelta ya veremos que tal haces la pretemporada con el Bar Montón, jaja.
Bueno, por aquí poca novedad, Amaia e Irati están muy bien, la txikita cada día mas graciosa y yo, torpe de mi, el pasado lunes 21 me quemé la mano derecha con aceite al hacer la cena y ahora estoy de baja, con la mano vendada y tecleando con la izquierda y el dedo índice de la derecha. La verdad que tengo un quemazo considerable, como dice mi suegro, eso me pasa por acercarme a la cocina, jaja.
Bueno, os dejo, que vamos a acostar a Irati.
Un fuerte abrazo.
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