Porto Novo - 17 de julio

Día de descanso:

1. Comida con los secretarios de las embajadas de Venezuela y Vaticano: Como el tema de la crisis alimentaria en el país es serio, aquí los salesianos tienen que buscarse la vida y llamar a muchas puertas. Una de las que siempre la abre es la de venezuela. En esta ocasión han dado 200 kilos de maiz para el centro, donando la nunciatura del Vaticano 100 kilos más. En la visita, los secretarios de las dos embajadas se quedaron a comer con nosotros.

Sin embargo, nosotros no podemos negar que nos estemos alimentando bien. El problema es que la comida la tenemos que comprar en supermercados franceses que están con precios de la madre patria. Se aceptan euros. Entre el menú con el que tratamos de agasajarles destacó un experimento que resultó ser un éxito: Banana rebozada rellena de jamón y queso.

2. Partidas de ajedrez, damas, mus y fútbol: Esa tarde estuvimos jugando al ajedrez (hice tablas con el secretario venezolano - peón de más por iniciativa), a las damas (hay mucha competencia en el centro Magone), al mus (los navarros José Angel y yo -Mikel- vencimos 3-0 a los guipuzcoanos Iñaki y Juan Inazio) e incluso al fútbol (más adelante colgaré unas cuantas fotos). En cuanto a las clases de ajedrez, algunas cosillas hemos visto ya, pero las clases con los chavales han de empezar la semana que viene. A ver si conseguimos un hermanamiento entre el Club Mikel Gurea de Burlada y el Centro Magone de Porto Novo.

Curiosidades:

1. El tráfico en las ciudades: No he vivido nada parecido al tráfico de Benin en ningún sitio. Pekín era una pasada por la cantidad de coches, bicicletas y peatones que había, pero había un orden. Aquí las calles, sobre todo en Cotonú (más de un millón de habitantes) huelen a combustible. Se te impregna en la ropa y de veras que cuando llegas a casa parece que te ha dado el sol, que estás moreno... pero no, tienes una capa de suciedad consiraderable. Afortunadamente aquí se fuma poco, porque de no ser así no quiero ni pensar cómo podrían a llegar a estar los pulmones de esta gente.

Una cosa que hay que tener en cuenta es que por cada coche hay cuatro motocicletas, que es el vehículo más habitual y que más comúnmente toma la gente como sifuera un taxi. Por supuesto ni el "sebillan" ni el cliente llevan casco. Lógicamente, ya hemos visto varios accidentes graves. Nos ha tocado coger varias para movernos por la ciudad y en ocasiones piensas que están encomendados a algo o alguien porque se adelanta por donde sea, se circula en ocasiones en dirección contraria, las luces por la noche no se ponen por ahorrar... y, cómo no, la banda sonora de la ciudad es el sonido de las bocinas.

2. Los carritos del helado: Son muy curiosos. Hay jóvenes que empujan pequeños carritos blancos a la antigua usanza, haciéndo sonar sus cláxones, como si fueran los de los payasos. Siempre están a la búsqueda de los niños, aunque éstos estén trabajando como si fueran adultos. Lo más habitual es que vendan bolsas de plástico con agua helada que la gente se mete en la boca para refrescarse. La temperatura ronda los 22-28 grados a lo largo del día, siendo ésta la época lluviosa. Como ejemplo de esto, decir que tuvimos una tormenta tropical muy fuerte de 4 de la mañana a 4 de la tarde sin parar. La ciudad se paralizó.

3. Las marcas en los rostros: Una costrumbre que afortunadamente cada vez se está dando menos es la realización de cortes en la cara a los niños y niñas para distinguir de qué familias son. Te encuentras con chavales que tienen en las mejillas dos o tres cortes (de 1 a 3 cm.) que señalan su origen. Estas cicatrices, que las hacen sus padres nada más nacer, se hacen de mayores muy visibles. Es algo que podéis contemplarlo en las fotografías.

Textos: Mikel Razkin. 2008.

Fotografías: Iñaki Vergara. 2008.