“La puta people” se viste de largo

La revista Ezkaba de la Rotxapea, conmemorando la publicación de su número 150, ha editado un libro de cómics que lleva por título “La puta people”. Su autor, Gorka Argandoña, es colaborador de esta publicación desde hace varios años.

Gorka Argandoña, que escribe bajo el alias de Ekain, nació en Bagdad hace ya algún tiempo. Se vino al barrio de la Rotxapea cuando la cosa se empezó a poner chunga. Llegó a Euskal Herria en busca de la paz y, bueno, más que paz encontró buen ambiente. Se instaló después de los dolores en este barrio y buscó gente de su estilo, gente inteligente, con lo que acabó en la Rotxapea – en la Txantrea no encontró a nadie con esas características. Aquí encontró a unos chavales que parecían catequistas, y como a él esto de la religión siempre le ha gustado, decidió ingresar en la revista Ezkaba, una gente muy preparada. Recuerda la primera conversación que tuvo con uno de ellos sobre lo que había subido la gasolina, señalando éste que a él no le importaba porque siempre echaba veinte euros. Ahí se dijo que éste era su sitio.

- ¿Cuáles fueron tus comienzos en la revista?

- Me dieron la oportunidad de presentar unos cómics para la revista y así salió el primero. Era sobre le gaztetxe del barrio y fue la chispa que me encendió. De eso hace dos años y medio, y hasta el día de hoy en que los sigo haciendo (no me lo explico). Y como está muy feo hablar de dinero, pues no voy a hablar.

- ¿Siempre has estado involucrado con los movimientos populares del barrio?

- Me metí en los movimientos populares sólo para ligar y pillar cacho. Pero como te das cuenta que no te comes mucho, al final tienes que currar, acabas haciendo carteles más que nada para fardar, decir que los hacía yo y demás. Lo que quería era buscar la fama y me llevé un chasco, porque la fama realmente no está en los movimientos populares, sino en los villancicos que cantan los de la universidad del Opus. A lo largo de todos estos años he ganado varios concursos de carteles para carnavales, fiestas del barrio, días del vecino… siempre con sobornos, artes oscuras y artimañas. Y todo lo hice por la fama, porque no he conseguido un duro.

- ¿Cómo te surgió la idea de este libro?

- Empecé a hacer dibujillos, a plasmar historias y ahí está. El libro lo puedo definir como una recopilación de todo lo que he ido haciendo y unos quince nuevos más. Los he ido haciendo por impulsos, según el momento. En uno determinado tienen un ramalazo más político y en otro más de humor absurdo. Así tocaba el día. No me planteo que el dibujo sea el mejor del mundo ni que sea el descojono padre, simplemente que sea algo potable para mis parámetros. Otra cosa es cuáles son mis parámetros, porque a mí no me gustan los cómics de superhéroes y tipo manga. Sé que lo que vende son los músculos y las tetas, pero yo no voy a sacarlos. Hay que decir que los beneficios que se obtengan van a ir a parar a una ONG que dirige Ana Rosa Quintana.

- ¿Cuál es la temática general de tus tiras?

- Me he fijado mucho en la figura de Jesufistro. Me surgió porque me estaba rondando por la cabeza desde hacía tiempo. Tengo un bagaje religioso muy largo porque me he criado en una familia muy religiosa. Rezaba el rosario dos veces al día, por los dos lados. Pero no me he llegado a flagelar, que es lo de darse con falshes de limón o fresa en la espalda, pero he sido muy devoto (o sea, que iba a votar siempre que me dejaban, o sea nunca). Tenía algo pendiente con Jesús, porque según mi forma de verlo era un revolucionario que ha sido utilizado, tergiversado y manipulado. El personaje de Jesufistro da mucho juego porque dentro de ese mundo oscuro que es la religión y la jerarquía católica puedes pillar sus contradicciones fácilmente, te las ponen a huevo. Tuve que leer la Biblia en braille para informarme, tanto con tapas blandas como con duras. Me da la sensación de que, en el caso de Adán y Eva en el paraíso, si en vez de una manzana hubiera sido un kivi, el rollo habría sido otro. Jesufistro y sus apóstoles dan mucho juego, porque la religión, más que para tomársela en serio es para tomársela a broma.

- ¿Esperas algún tipo de respuesta por parte de Jiménez Losantos o César Vidal en la COPE?

- En mi ideario imaginario de sábado noche esperaría que se desintegraran al abrir el libro, pero esto no deja de ser un sueño. De ellos no espero ni que me hagan publicidad, tan sólo que nos dejen en paz. Cuanto más lejos, mejor. Ya sabes, si ponen su punto de mira en algo que los movimientos populares hacen en estas tierras vascas empiezan a sonar barrotes. Nada más lejos de los deseos de nadie. Lo que pretendo es que nos riamos, como bien dice Muguruza en el prólogo, de toda esta gente que se piensa que somos gilipollas.

- ¿Quiénes han sido tus mentores, de quién has aprendido tu estilo?

- El Libro gordo de Petete me marcó mucho en su tiempo, los Teletubbies últimamente, la Abeja Maya me mató… pero mayormente me ha enseñado la calle, soy un tío curtido por el Rock&Roll (esto no lo pongas). Soy una persona que se come mucho la cabeza, pero es que hay cosas que dan mucho asco. ¡Amo a la gente!

- ¿Cómo definirías tu pluma?

- Mi pluma es guarra, oscura, mordaz… punk en definitiva. Me gusta el término punk, y que cada uno lo aplique. A quienes leen cómics de superhéroes éste le puede parecer una ful, pero quienes los leen del estilo del TMEO verán que va en la misma línea. No he inventado nada, pero en parte es original. Lo que trato es de entretener y hacer reflexionar al mismo tiempo, como hace Antena 3.

- Para finalizar, ¿por qué este título de “La puta people”?

- Barajaba varios títulos y con él he pretendido condensar el asqueo social que tengo y que debo transmitir. Lo quiero hacer desde el humor, porque tampoco quiero amargar la vida a nadie, salvar a nadie ni inventar un movimiento Zen. Lo que quiero es trasladar ese asqueo que me produce la mediocridad e hipocresía que nos rodean. El primer término del título es un artículo (La), el segundo es agresivo (Puta) y el tercero está en inglés y queda guay (People). Otro título podría haber sido “Ostiazo en los piños”.

- ¿Te gustaría añadir algo?

- Sí, que este libro se lo dedico a la gente que no se deja engañar y mantiene la mente despejada (cosa difícil), gente que por ejemplo no se cree que haya personas que se rompen las costillas, entre otras cosas, por gusto cuando las detienen.

El cómic son 42 tiras, de las cuáles 15 son inéditas, y la tirada es de 500 ejemplares. La portada y contraportada son a color, siendo en blanco y negro todos los cómics interiores. Ha sido editado por la Revista Ezkaba, la introducción corre a cargo de Mikel Razkin (director de la revista) y el prólogo lo ha escrito el músico Fermín Muguruza. Se puede encontrar al precio de 5 euros en los bares Ipar Gorri, Basajaun, Zurgai (Txantrea), Toki eder (Donibane), Herria (Berriozar), Herriko Taberna (Calle del Carmen), Ezpala (Iturrama) y Basajaun (Atarrabia), el Gaztetxe de Barañain, Eguzki banaketa, Peluquería Grego, Landare (tienda ecológica), librería Orreaga, Xalem, Abárzuza y TBO, así como varios bares de Donostia.

Texto: Mikel Razkin. 2008.