Los premios "Ahí le han dado" siguen al pie del cañón, dándolo todo. La séptima edición de estos galardones vuelve a tu hogar directamente desde las profundidades de la acritud y el sarcasmo. Se siguen aceptando nominados para los próximos galardones.
Como en anteriores ediciones, esperemos que los agraciados tengan a bien acercarse a una de las reuniones de la redacción de la revista a recoger su premio; un kilogramo de macedonia de fruta rica, rica, rica.

Premios:
Melón:

Lucía Etxebarria, fotocopiadora humana.
Esta escritora no deja de ser acusada de plagiar sus obras, y ya he perdido la cuenta de las veces que lo ha sido. En una de las últimas, "Ya no sufro por amor", es capaz de reproducir literalmente capítulos de otros autores. En cualquier caso, o es muy prolífica o los editores le aprietan mucho.

En la higuera:

Paris Hilton, rica heredera.
La multimillonaria heredera debía haber pasado en prisión un buen tiempo por varios asuntos relacionados con el tráfico. Pero en cuanto al tráfico, el de influencias le está salvando de no compartir celda con otras reclusas, de haber pasado varias noches fuera de prisión, etcétera.

Pepino y calabacín:

Bernie Ecclestone, mandamás automovilístico.
En plena campaña electoral hizo saber que apoyaría la creación de un gran premio de Formula 1 en Valencia, al estilo Montecarlo, sólo si en dicha comunidad vencía el Partido Popular en las elecciones del pasado 27 de mayo. Mucho peor que este chantaje es el resultado; mayoría absoluta para Camps y Barberá.

Combinado cítrico:

Tayyip Erdogan, otomano.
El presidente turco, que pretende que su país entre en la Unión Europea, acaba de amenazar con perseguir al pueblo kurdo hasta más allá de sus fronteras si es necesario. Parece ser que desea tener la misma carta blanca contra los derechos humanos que tienen sus socios americanos también en Irak.

La pera:

Real Madrid, y ya van 30 ligas.
Por fin se ha acabado la Liga de las estrellas. El campeón esta vez ha sido el Real Madrid, un equipo con más famosos que jugadores de fútbol, con más medios de comunicación que centrocampistas y con más títulos en sus vitrinas que nivel balompédico sobre el campo. Demasiada celebración para tan poco juego.

Vaya con las Bayas:

Un vaso de vino, ahora sí, ahora no.
Siempre se ha dicho que un vaso de vino al día era algo positivo, que favorecía el ritmo cardiaco, que disminuía el riego de trombosis o aterosclerosis... pero eso se ha acabado. Desde hoy, la Unión Europea rebaja al dios Baco al no poder ir unido este líquido a ninguna propiedad saludable.

Mikel Razkin
Publicado en "Revista Ezkaba". Nº 147 de julio de 2007.