Garri Kasparov, el que ha sido denominado por todos el mejor jugador de ajedrez de la historia, pasó unos días en Pamplona el pasado mes de septiembre. Su paso por la capital navarra se dio dentro de la celebración del 50 aniversario de la sección de ajedrez de Oberena.
Nacido en 1963 en Bakú, capital de la actual Azerbaiján, dio sus primeros pasos en el mundo del ajedrez a la edad de seis años, convirtiéndose en campeón juvenil (sub-20) de la Unión Soviética a los trece y en Maestro Internacional a los diecisiete. Su meteórica carrera tocó techo a la edad de 22 años al proclamarse campeón del mundo tras derrotar, en la final más larga de la historia del ajedrez, a su compatriota Anatoli Karpov. Corría el año 1985, y desde entonces no ha dejado de estar en lo más alto del escalafón mundial.
Ha sido y es una de las figuras más destacables de nuestro tiempo, y su apodo de “ogro” lo tiene, en mi opinión, muy bien merecido dentro y fuera del tablero. Aunque hace escasas semanas la prensa local no cejaba en su empeño de hacer ver a sus lectores que dicho sobrenombre era exagerado, el que suscribe no comulga con dichas ruedas de molino. Para ello, estos dos ejemplos.

La siguiente partida, jugada entre el citado Karpov y Kasparov en 1985, es considerada la mayor obra de arte ajedrecística de los últimos treinta años. En ella, el “ogro” no da respiro con negras al que hasta entonces era el campeón del mundo.

Anatoli KARPOV – Garri KASPAROV ; 1985. 1- e4, c5. 2- Cf3, e6. 3- d4, cxd4. 4- Cxd4, Cc6. 5- Cb5, d6. 6- c4, Cf6. 7- Cac3, a6. 8- Ca3, d5. 9- cxd5, exd5. 10- exd5, Cb4. 11- Ae2, Ac5. 12- 0-0, 0-0. 13- Af3, Af5. 14- Ag5, Te8!. 15- Dd2, b5. 16- Tad1, Cd3!. 17- Cab1?, h6. 18- Ah4, b4!. 19- Ca4, Ad6. 20- Ag3, Tc8. 21- b3, g5!!. 22- Axd6, Dxd6. 23- g3, Cd7. 24- Ag2, Df6. 25- a3, a5. 26- axb4, axb4. 27- Da2, Ag6. 28- d6, g4!. 29- Dd2, Rg7. 30- f3, Dxd6. 31- fxg4, Dd4. 32- Rh1, Cf6. 33- Tf4, Ce4. 34- Dxd3, Cf2. 35- Txf2, Axd3. 36- Tfd2, De3!. 37- Txd3, Tc1!!. 38- Cb2, Df2. 39- Cd2, Txd1. 40- Cxd1, Te1. 0-1.

Y la segunda, juzguen por sí mismos. En el coloquio que Kasparov realizó en el Civican para cerca de 200 jugadores en edad escolar, una joven jugadora le hizo la siguiente pregunta: “¿Qué sentiste cuando fuiste proclamado campeón del mundo?”. La respuesta es, en sí misma, representativa de lo que digo. Las palabras del azerbaijano fueron: “Ya ni me acuerdo. Hace mucho tiempo de eso. Seguramente tus padres ni se conocían”. Esclarecedor, de veras.

Texto: Mikel Razkin. 2004.
Fotografía: Ursula Doestch. 2004.