Una nueva mañana, pero esta diferente, porque continúan las nubes sobre nosotros. La lluvia no es algo ajeno al desierto, pero son muchas las horas en las que nos está acompañando. Y lo ha de hacer durante todo el día de forma intermitente.
En esta ocasión vamos a viajar al campamento de Aaiún, uno de los primeros en formarse y el que seguramente mayor población acoge (más de 35.000). Desde Rabuni hasta Aaiún se puede ir por carretera a través de Tindouf, pero no nos es posible porque las fuerzas armadas argelinas lo impiden. Por ello, tenemos que recorrer gran parte de los 45 minutos por el desierto siguiendo las huellas de quienes nos precedieron antes, botando en los asientos cada pocos segundos.
En el programa de trabajo la primera entrevista es a Saleh Bahia, alcalde de la daira de Dchera. Junto con él hemos estado hablando con la secretaria, teniente alcalde, administrativa y responsable de estadística de la daira, respondiéndonos a nuestras preguntas sobre el funcionamiento, organización y estructuración de estos espacios en los que se distribuyen las wilayas (campamentos). Además de todo ello, también hemos podido hablar sobre la actualidad política, destacando sus reflexiones: "Por un roca como la de Perejil se armó la de Dios, y por un pueblo que habla español no mueven un solo dedo" y "La vida sigue igual, decía Julio Iglesias, pero no es verdad; la vida sigue complicándose".
Él mismo ha sido el encargado de llevarnos hasta el Dispensario médico de la daira, en la que nos esperaba Minatu Mohamed Salama, enfermera encargada del centro. Estudiante en Cuba, nos contó cómo se desarrollaba el proceso de vacunación de los niños y niñas de la zona.
Posteriormente hemos comido en el Protocolo de la wilaya. La entrevista con Nah Lahsen, director del Hospital regional de Aaiún, en memoria del mártir Haima Haidar y en el que colabora directamente Anarasd, no la pudimos realizar durante la mañana, así que se ha despalzazdo hasta donde nos encontrábamos para poder formalizarla. Nos ha estado hablando sobre su funcionamiento y necesidades, explicando que en estos días en los que la lluvia había hecho presencia se había visto obligado a enviar a prácticamente todos sus pacientes a sus casas porque en las habitaciones entraba el agua. Esta circunstancia y el tema de cómo afecta la crisis en el Estado español a las ayudas que ellos reciben han centrado la entrevista.
Como disponíamos de algo de tiempo hasta la visita al hospital regional y la entrevista con el wali (gobernador) de Aaiún, Lelo nos ha llevado a contemplar los campamentos desde unos montículos cercanos. Hasta ellos se llega atravesando la zona de los corrales de cabras y camellos, y antes de subir a este pequeño promontorio hemos tenido que pasar el espacio en el que se queman las basuras y abandonan los animales muertos para que el desierto y las alimañas los hagan desaparecer poco a poco. Desde allí no hemos podido verlo todo (la altura no era tanta) y el mal tiempo, con viento y lluvia, dificultaba la observación. La suerte que hemos tenido ha sido cruzarnos con un grupo que recogía rocas para arreglar su casa, puesto que nos han invitado a un té antes de volver a la wilaya.
Un nuevo té y leche de camella han sido lo que la cuñada de Lelo nos ha ofrecido al llegar a su jaima antes de volver al trabajo. Hemos podido compartir unos minutos de juegos y sonrisas con los pequeños de la casa y explicar lo que estábamos haciendo a los mayores (uno de ellos mutilado de guerra por una mina durante la guerra), lo que siempre resulta enriquecedor al ser otra perspectiva, en ocasiones encontrada, a la que se nos da desde las instituciones.
La visita al Hospital de Aaiún ha servido para comprobar lo que su director nos señalaba previamente en la entrevista. Aún queda mucho por hacer y es claro que toda ayuda es poca. Y el ejemplo es claro, ya que son pocas veces las que llueve en el desierto, pero es que el fuerte viento (siroco) que reina durante el año desgasta poco a poco cualquier instalación hasta hacerlas inservibles.
Finalmente, Hamma Bunia, wali de Aaiún, ha sido el encargado de cerrar nuestra jornada de trabajo. Aunque en su presentación inicial su discurso ha estado claramente marcado por la direccionalidad política, también hemos hablado sobre procedimientos electorales y funcionamiento administrativo de los campamentos. Como frase destacada: "La pregunta en el referéndum debe ser sí o no a la independencia, y Marruecos lo que está haciendo es ganar tiempo para forzar la propuesta de la autonomía".
Tras ello tocaba la vuelta a Rabuni, en donde pasaríamos una nueva noche. La vuelta, con 8 personas en el vehículo, ha sido una odisea que se nos ha hecho eterna... Días de pantalón largo, abrigo y lluvia en el desierto...



